Un nuevo operativo en contra del tráfico ilegal de especies marinas se llevó a cabo en Baja California, donde la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confiscó cerca de tres mil ejemplares de pepinos de mar que estaban siendo transportados sin la documentación que acreditara su legalidad en la carretera San Felipe-Ensenada.

El hallazgo se produjo durante un operativo de inspección, en el cual las autoridades encontraron inconsistencias en la documentación proporcionada por quienes estaban a cargo del transporte.

Dado este escenario, los ejemplares fueron asegurados de manera preventiva mientras se llevan a cabo las investigaciones para establecer el origen del producto y definir responsabilidades.

El pepino de mar se considera uno de los recursos marinos más demandados por las redes de tráfico ilegal debido a su elevada demanda en mercados internacionales, sobre todo en Asia, donde puede alcanzar precios muy altos.

Su captura indiscriminada plantea una grave amenaza para los ecosistemas marinos y ha motivado el refuerzo de las labores de vigilancia en las costas de México.

La Profepa enfatizó que seguirá intensificando los operativos para detener el comercio ilegal de especies protegidas y sancionar a quienes participen en actividades que amenazan la biodiversidad del país.

La confiscación se suma a los esfuerzos de las autoridades ambientales por combatir uno de los mercados clandestinos más rentables vinculados a la explotación de recursos naturales en México.