Uno de los ejes fundamentales en la gestión de Marisa Hernández Juliá al frente del Voluntariado de Álvaro Obregón ha sido el desarrollo integral de la niñez.

Mediante los Centros de Atención y Cuidado Infantil (CACI), ha impulsado iniciativas destinadas a fortalecer el aprendizaje, el desarrollo emocional, la actividad física y la interacción social de las niñas y niños en sus primeros años.

Además, ha promovido proyectos que incentivan la participación de las niñas en actividades deportivas, convencida de que el acceso al deporte es clave para construir comunidades más equitativas y con mayores oportunidades.

Su plan de trabajo también incluye acciones que benefician a mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad, reafirmando el compromiso del Voluntariado con los grupos que necesitan mayor apoyo.

Para Marisa Hernández, invertir en la infancia es edificar el futuro de la comunidad; bajo esta perspectiva, el Voluntariado de Álvaro Obregón sigue desarrollando programas que ponen a las personas en el centro de cada iniciativa, fomentando una cultura de solidaridad, inclusión y participación ciudadana.