Una controversia ha surgido en torno a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, tras la publicación de una investigación por parte de The Telegraph que expone que la UEFA habría proporcionado significativos beneficios financieros a una exempleada con la que, según el informe, el dirigente suizo mantuvo una relación amorosa durante su tiempo como secretario general de la organización europea.
Según los hallazgos de la investigación, la mujer habría sido ascendida a un cargo directivo en medio de su supuesta relación con Infantino. Este ascenso habría conllevado un aumento salarial de aproximadamente un 30 por ciento, llevándola a un ingreso anual de cerca de 170 mil euros.
El asunto, según se informa, llegó a oídos de Michel Platini, quien en ese momento era el presidente de la UEFA, y se dice que confrontó a Infantino debido a esta situación. Posteriormente, la empleada habría abandonado la organización a cambio de una compensación económica que superaría las seis cifras.
Sin embargo, los beneficios no terminaron con su salida. De acuerdo con The Telegraph, la UEFA también habría asumido los gastos de un máster en Administración de Empresas (MBA) para la exempleada, cuyo costo se estimó en unos 52 mil euros al año. Además, Infantino habría intervenido para facilitarle la obtención de un nuevo puesto en un área relacionada.
La UEFA confirma los pagosEl organismo europeo admitió que hizo un pago por la terminación del contrato y financió el MBA, aunque afirmó que ambas acciones se ajustaban a las normativas vigentes en ese momento para empleados que dejaban la entidad.
Asimismo, la UEFA destacó que sus políticas internas se han vuelto más estrictas desde 2016, estableciendo ahora regulaciones más rigurosas para manejar este tipo de situaciones.
Infantino rechaza las acusacionesLa FIFA, por su parte, ha desmentido de manera categórica las acusaciones en contra de su presidente. Un portavoz de la organización ha afirmado que Infantino niega cualquier comportamiento inapropiado y ha calificado las insinuaciones como falsas y difamatorias.
Esta controversia se presenta en un momento crítico para el dirigente suizo, quien se encuentra bajo presión por su propuesta de permitir inversiones privadas en una empresa que se encargaría de gestionar las competiciones de la FIFA, incluyendo el Mundial.
La UEFA y otras confederaciones han mostrado su oposición al proyecto, aumentando las tensiones en torno a Infantino y colocando nuevamente al líder del fútbol mundial en el centro del debate.




